Grafoterapia infantil y juvenil

¿Es la escritura de tu hijo/a ilegible? Y respecto al tamaño y la forma de su letra, ¿es correcta? ¿Le cuesta escribir? ¿Es defectuosa la separación entre palabras o renglones? ¿Hay orden o desorden en sus cuadernos y en sus trabajos escritos?,..

La expresión escrita es de suma importancia para el desarrollo integral del individuo; la escritura es un sello único y diferenciador del ser humano.

Si presenta trastornos en la escritura, siempre que tenga una inteligencia normal y ausencia de trastornos neurológicos, sensoriales o afectivos  graves, es conveniente tomar las medidas necesarias para su mejora. Y esto es posible gracias a la GRAFOTERAPIA.

Grafoterapia

 

Para más información y consultas: grafologiaygrafoterapia@yahoo.es

María Nogales    

Grafoterapeuta, especializada en grafoterapia para niños y adolescentes

La escritura infantil: el garabato

Según el diccionario, entre las múltiples acepciones que tiene la palabra garabato, sobre las que voy a hablar en este artículo son  las que se relacionan con la escritura, y así encontramos que su significado es:

1.(s. m.)Trazo caprichoso e irregular que no intenta representar nada, especialmente los que hacen los niños pequeños cuando aún no saben escribir.

 2.(s. m.)Escritura o dibujo mal hecho.

 Para llegar a la comunicación escrita, el proceso de aprendizaje de un niño pasa por distintas etapas:

1ª etapa: el garabato (18 meses-3 años).                                                                  2ª etapa: representación de la realidad (4-6 años)                                                     3ª etapa: inicio de la escritura (7-9 años)                                                                 4ª etapa: madurez de la escritura (10-14 años)

A partir de los 18 meses, el niño empieza a tomar conciencia de su entorno; empieza a relacionar a las personas y las cosas.  Es un momento en que se producen importantes y necesarios avances en su desarrollo motriz,  esenciales para el normal desarrollo en su proceso de aprendizaje.

En esta primera etapa  se debe  trabajar mucho tanto la motricidad gruesa  (comprende las condiciones físicas para andar,  saltar y correr, la coordinación corporal que involucran músculos largos),  como la motricidad fina (de mano y dedos,  la coordinación de los músculos cortos para realizar actividades como recortar figuras, ensartar cuentas o agarrar el lápiz para dibujar).

Los inicios de la escritura son el  garabato infantil. En ellos la actividad motora  queda reflejada en alguna superficie y el niño puede ver lo que hace su actividad motriz, su movimiento: en la arena, en el agua, en papel, en la pizarra, en su piel, en el suelo, en cualquier superficie que queda la huella del movimiento motor.

El garabato normalmente se realiza con las manos. Pero se puede realizar con los pies o con cualquier otra parte del cuerpo ya que es la huella o marca que ha dejado nuestro movimiento motor en una superficie.

Hay 3 tipos de garabatos:

  • El garabato desordenado y sin control  (18 meses-3 años): en esta etapa el niño no tiene intención de representar la realidad; simplemente siente placer y divertimento al ejercer esta actividad. Suelen agarrar el útil como si fuera un puñal y ejercen mucha presión sobre el soporte. Los trazos varían de longitud y dirección y pueden tener muchas formas:                                                    Golpeteos que forman puntos sueltos en el papel.
  • Movimientos lineales del brazo: líneas.                                                      
  • Movimientos circulares: formas circulares.                                                  
  • Movimientos en zig-zag: formas en zig-zag o subrayado.                             
  • Movimientos laterales que dan líneas sobrepuestas.                                     
  • Movimientos de ida y vuelta, el barrido que es una especie de mancha de líneas como cuando rellenamos una figura con un lápiz.
  • El garabato controlado, a partir 3 años: el niño ya dirige su mano; comienza a emplear el color en el dibujo; los trazos duplican su longitud, agarra mejor el útil.
  • El garabato con nombre o denominado, a partir de los 3 años y medio: hay intención de representar la realidad aunque los adultos no la reconozcamos; se usa el color de forma subjetiva; los trazos pueden estar bien distribuidos por toda la página; los garabatos son mucho más claros y diferenciados.

En los garabatos ya podemos percibir y analizar ciertos rasgos de la personalidad Atendiendo a la primera impresión que nos produzca. Haciendo su análisis desde el punto de vista  del plano gráfico en cuanto a ubicación en la hoja, tamaño, inclinación, forma, forma, presión y cohesión. Analizando otros datos como es la forma de tomar el lápiz o la actitud que tiene a la hora de hacerlo.

*Les recomiendo estos vídeos, para una mejor compresión del tema: Sigue leyendo