El dibujo como herramienta de aprendizaje de la lectoescritura

Partiendo de la premisa que más del 80% de los adolescentes cuenta con un estilo cognitivo preferentemente visual, nace VoxPrima cuyo objetivo es que los alumnos aprendan a leer y escribir a partir del dibujo. Su método se llama Pictoescritura.

Para más información:

http://www.yorokobu.es/pictoescritura/

¿A qué edad es bueno aprender a leer y escribir?

En cada edad es conveniente ejercitar un conjunto de actividades. En ocasiones, olvidamos que, dentro de esas, hay unas actividades lúdicas que es muy importante desarrollar.
En el siguiente art Moniículo de Berta G. de la Vega para elmundo.es pedagogos, profesores y padres se plantean si es útil y tan beneficiosa la formación escolar temprana; el aprendizaje precoz. Los niños, como afirma una pedagoga, deben seguir siendo niños.
Termina el artículo con una bonita referencia a Bertrand Russell y su libro La Conquista de la Felicidad que a más de uno le hará reflexionar: «Un niño se desarrolla mejor cuando, como a una planta joven, se le deja sin molestar en el mismo suelo. Demasiados viajes, variedad de impresiones, no son buenas para los muy jóvenes porque luego crecerán sin ser capaces de aguantar la monotonía fructífera»

Tu hijo de cinco años está más estresado que tú

 

Escribir a mano ayuda a memorizar mejor las cosas

Además de que el propio acto de escribir implica cierta planificación y una preprogramación, cuando escribimos a mano activamos varias partes diferentes del cerebro: el lóbulo parietal inferior izquierdo, sus conexiones corticocordiales y el cuerpo calloso.

Estas numerosas activaciones cerebrales, permiten que recordemos mejor lo escrito a mano.

 

Caligrafiando…

Según el Diccionario de la Real Academia Española (RAE) caligrafiar es “hacer un escrito con hermosa letra”.

A raíz de esta definición, ¿cuántos de nosotros podríamos afirmar que sabemos o podemos caligrafiar?

Desde que el ordenador, los móviles, las tabletas, etc.,  entraron a formar parte de nuestras vidas parece que nos hemos olvidado de usar un lápiz o bolígrafo para tomar una simple nota. Y así, cuando por una extraña circunstancia nos vemos obligado a ello, lo impreso sobre el papel más que letras parecen garabatos o símbolos extraños que a nosotros mismos, autores del escrito, nos cuesta reconocer.

Sin embargo, no todo está perdido; podemos seguir  unas técnicas básicas de caligrafía que nos ayuden a recuperar nuestro bello y personal estilo de escritura, aquel que antaño aprendimos en la escuela. Sigue leyendo